miércoles, 8 de enero de 2014

ÍTACA



La isla de Ítaca (en griego Ithaki, Itaka), es una pequeña isla griega, famosa por la Odisea de Homero. Con una extensión de 96 km cuadrados, pertenece a un grupo de siete islas Jónicas y se encuentra al noroeste de la isla de Cefalonia (Kefallinía),  separada de esta por un canal marítimo.
Su capital es Vathí, con una de las mayores bahías naturales. Montañosa y rocosa, esta cubierta de bosques de pinos, cipreses, olivos y viñedos.
Hacia el año 1000 a.c. el reino de Ítaca dominaba a las otras islas Jónicas y la costa de Acarnania.

Existen dudas de que la actual Ítaca sea la patria de Odiseo (Ulises en latín), en la poesía épica griega la Odisea atribuida al poeta y literato de la antigua Grecia Homero. En  la obra se describen 26 lugares específicos de Ítaca, de los cuales ninguno parece corresponderse con la actual isla Ítaca.
La Odisea compuesta por 24 cantos, donde se narra el regreso a casa del héroe griego Odiseo que tras pasa diez años fuera luchando en la Guerra de Troya, tardo diez años más en regresar a la isla de Ítaca, en la cual poseía el título de rey.
En su ausencia su hijo Telémaco y su esposa Penélope, habían tenido que tolerar en palacio a los pretendientes que creyendo muerto a Odiseo, pretendían desposarla, al tiempo que consumían los bienes familiares.
Odiseo gracias a su inteligencia y ayudado por Palas Atenea, hija de Zeus, escapa a los continuos problemas que se le presentan por designio de los dioses.

K. Kavafis, (Alejandría, Egipto, 1863-1933) considerado como el mayor poeta griego moderno.
En su poema “Ítaca”, Kavafis da una fascinante interpretación de la Odisea de Homero, y el viaje emprendido por Odieseo, de regreso a Ítaca, donde esta su hogar.
Me resulta fascinante, porque nos habla de nuestra propia existencia, nos recuerda que algún día volveremos al mismo sitio de donde vinimos y que ese pensamiento lo tengamos siempre presente a lo largo de nuestra vida, ya que nuestra única riqueza será la que llevemos en nuestro equipaje, toda la sabiduría, el conocimiento y valores que hallamos adquirido en el camino. No advierte que no tengamos miedo a nada, pues los miedos solo están en nosotros mismos, si no los llevamos dentro de nosotros, ellos no existirán. Nos insta a no apresurar el camino y deseemos que este sea largo y lo disfrutemos a cada paso. 
Creo que es estupenda para meditar sobre nuestra propia existencia....,


Itaca

Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que lleno de placer y alegría
entres a puertos vistos por primera vez;
delante en los mercados fenicios
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano,
y toda clase de perfumes voluptuosos,
todos los perfumes voluptuosos que puedas;
visita muchas ciudades egipcias
para aprender más y más de los sabios.

Ten siempre en tu mente a Itaca.
Tu meta es llegar allí.
Pero no apresures de ninguna manera el viaje.
Mejor que dure muchos años,
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Itaca te dé riquezas.

Itaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Pero ya no tiene nada para darte.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.
Tan sabio como has llegado a ser, con tanta experiencia,
ya habrás comprendido qué significan las Itacas.


  En memoria del escritor y poeta Antonio J. del Puig, que tanto me hablo de Ítaca.

Antonio J. del Puig, Página oficial.
Antonio J. del Puig, Official website


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