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martes, 17 de junio de 2014

La Ciudad en Llamas - Poema III


Poema III

¡Canta, Anfión, tañe tu lira!
¡Qué al compás de tu canto
Se levante una muralla más alta
Que la de la gloriosa Tebas!

No hagas puertas,
No es necesario.
Yo ya no puedo salir
A luchar como antes,
No necesito honores,
Ni esas medallas que el pueblo
Regala a sus héroes,
Pues debo hacer
Florecer este rosal!

Allá abajo,
En la lejanía,
Sé qué se está
Incendiando la ciudad.

De su Libro, " La Ciudad en Llamas)


© Antoni J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved

domingo, 15 de junio de 2014

La ciudad en llamas - Poema I



I

Goza, dulce amigo,
Ve cómo el tiempo pasa furtivo
Y acaricia nuestras sienes
Envejecidas y calmas,

Goza del suave céfiro
De este atardecer ligero
Que conmueve al alama cansada
Y consuélate cuando llegue
El dócil crepúsculo .

Pídele a la escultura de Hebe,
Que está escondida entre jazmines y petunias,
Detrás de aquellas rocas,
Cerca de la cascada
De cristalinas aguas del Penteo,
Que te sirva una copa de delicioso néctar,
Y apura tu copa con la dulce ambrosía
Para que se humedezca tu boca.

Escucha la leve melodía
De la siringa de Pan,
Mientras tus ojos miran
A la inmovilidad de las montañas
Y a la dulce cadencia de la mar.

Los antiguos templos de otras épocas,
Impávidos, vacíos y en ruinas
Nos cuentan la historia de la ciudad,
En el reposo ahora hallado.

Goza, dulce amigo,
De este momento
En el que todo es paz,

Y quietud, y serenidad.


De su libro, "La Ciudad en Llamas"


© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

martes, 10 de junio de 2014

LA HERENCIA DE MNEMOSYNE – Segundo poema del agua.


En el segundo poema del agua ya ha tenido lugar una disolución, una muerte simbólica y un retorno a las fuentes de vida  –  “Las aguas han entrado en mi alma, ¡dadme la fuerza, la visión, la grandeza!”  –  para extraer de allí una fuerza nueva  –  “nazca por la metáfora y sus normas”  – que condiciona una fase de reintegración.


Las aguas han entrado en mi alma,
¡ dadme la fuerza, la visión, la grandeza !
Todo era agua, ahora es belleza,
¡ insúflame la impávida calma !

¡ Qué pueda llevar en la mano la palma,
soplo vital de delicada fijeza,
qué penda por el terreno su viveza
Y llegue a la isla que la calma !

Materia fecunda, simple, transparente,
Que tus olas hagan espumas, formas,
Y del caos de la vida aparente,

Nazca por la metáfora y sus normas,
El numen de un orden acremente

De la naturaleza que tú transformas.


De su libro, "La Herencia de Mnemosyne"



© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

sábado, 7 de junio de 2014

LA HERENCIA DE MNEMOSYNE – Primer poema del agua


El Primer poema del agua tiene un carácter de masa indiferenciada, representando l a infinidad de lo posible, “¡Qué  sea regada la ley de la existencia…/ por el fedríaco templo albeado,” contiene todo lo virtual, todas las promesas de desarrollo y todas las formas de reabsorción, teniendo el agua un poder de purificación y regeneración.

Aguas superiores de temible inclemencia,
De la melantina ciudad, labios sapientes:
Probad vuestro furor por el confuso presente
De los desiertos valles, de la malvada ciencia.

¡Qué sea regada la ley de la existencia
desde las altas peñas graves y dolientes,
por el fedríaco templo albeado, inocente,
destruido una noche por su omnipotencia!

¡Sea mezclada el agua con sangre en caterva!
Amargo océano, abjurado asesino,
La roca hecha agua por la lucha acerva;

Muestra, en el terror de tu hondo remolino,
El oráculo final del baño de tu sierva,
Pues sólo una gota basta al buen peregrino.

 De su libro, “ La Herencia de Mnemosyne”


© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

jueves, 5 de junio de 2014

A UNA PORCELANA DE MEISSEN


A UNA PORCELANA DE MEISSEN

“Si la tierra y el agua fueron
La primera prueba del amor,
El caolín y la arcilla
Concibieron tu fragilidad,
Vencedora de siglos.
Tus cuarterones de azul frío
Donde reposan
Tus florones esmaltados en oro,
Tu centro de blanco luminoso
Con tus contornos también de oro
Hacen de tus relieves
La belleza más profunda
Que unos ojos puedan acariciar.
Amo tus colores, la redondez
De tu forma que una vez
Sirvieron para que alguien,
Más afortunado que yo,
Pudiera vivir más feliz
En el dichoso refinamiento
Que la vida ofrece
A quienes saben apreciarlo.
Ahora, envejecida, tus breves lañas
Demuestran que la experiencia
De tu vida es la única vida
Que podemos poseer.
La vida es lo único
Que nos ayuda a vivir.
Por eso, soberbia, triste,
Plañidera, melancólica,
Saturniana, dulce,
Hermosa sin final,
Te amo fuente de Meissen.”

De su libro, "Theatro de Amores y Leyendas"


© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.



lunes, 2 de junio de 2014

Novalis


NOVALIS

A Toñi Arjona
¿Oh, Santa y bendita Noche!,
Ya el sol va muriendo
Como siempre por el oeste
Y aparecen las primeras sombras.
El cielo se ilumina
Con una tierna luna de plata
Que vuelve a traer el consuelo
A mi alma.
Pequeñas velas, las estrellas,
Iluminan el oscuro ardor del cielo.
¡Nueva Noche, se tan magnífica
Como las anteriores
Y devuélveme la paz y la dicha,
Y la calma y el sosiego,
A mi cansado y entristecido espíritu!

Dios creó la mañana
Para que la gente corriera,
Para que no llegáramos a tiempo,
Para que se escapara el metro de la línea seis,
Para que los coches tocaran el claxon,
Para perder la vida en un atasco,
Para que pudiéramos hacer
Sólo dos o tres gestiones.
Dios hizo la mañana para que las taladradoras
Sonaran con un estruendo maldito,
Para que el albañil trabajara de sol a sol
Y de vino en vino,
Para que gentes de traje gris o azul marino
Corrieran desenfrenadas por las calles
Llenas de ruidos con portafolios y teléfonos móviles,
Para que viviéramos la vulgaridad,
Para que fuéramos iguales
En nuestros distintos trabajos.

Pero Dios también hizo la noche que gozo
Porque mi amada reside en ella.
En la tranquilidad,
En el silencio nocturno,
Puedo leer un libro de versos,
Volver a ver un ballet cien veces visto,
Escuchar a Lully y Mozart,
Pasear junto al mar de la mano de mi amor,
Conversar relajadamente en cualquier terraza nocturna,
Mirar por la ventana como el mundo duerme.
Oir el sonido del silencio
Que es la suprema felicidad.
¡ Poder vivir!, ¡poder pensar
Sin que nadie me moleste o me distraiga!
Y hacer otras cosas sin importancia.
¡Qué deprisa pasan las noches!
Pero, ¡ay!, llega el siempre terrible amanecer
Y cuando quiero dormir
No puedo,
Y el dolor se hace perpetuo

Hasta la noche siguiente.


De su libro, " La Tarde Ensangrentada"


© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

sábado, 31 de mayo de 2014

SONETO

Antonio J. del Puig


SONETO
A María y Miguel

Al verte pensé que fuera hermoso
Nacer otra vez para conquistarte,
Y hundirme en aguas para amarte,
Y morir en tus brazos proceloso.

Mas si tu corazón es generoso
Y conoce los deleites del Arte,
Cautivo soy de ti en mar virtuoso
Por suaves afecciones que he de darte.

Queda en el tintero fugitivo
La negra tinta como mar de muerte,
Ya que el verso no queda vencido;

Y sólo me queda, de esta suerte,
Triste, pobre, cansado, afligido,

Pues nada más nací para quererte.



De su libro, " La Tarde Ensangrentada"



© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

jueves, 29 de mayo de 2014

TROZOS DE PORCELANA I

Antonio J. del Puig


 I
Voy junto a mi amor
Preparado para sentir
El más profundo de los dolores.
Caminamos despacio,
Cruzamos la puerta
Con un ramo de flores
Entre las manos.
Empezamos a subir la pendiente
Muy lentamente,
Vemos la gran Cruz
Que domina todo el campo santo.
Seguimos subiendo la pendiente.
Hay muchas tumbas a nuestro alrededor
En el más profundo de los silencios,
Y enhiestos cipreses hacia lo alto,
Pasamos junto a una iglesia
Que está cerrada y muda,
Y seguimos subiendo.
Vamos muy despacio,
Pero seguimos subiendo.

Cuando llegamos al lugar,
Nos cogemos de la mano fuertemente,
Aparecen las lágrimas
Junto a los recuerdos.
Rezamos juntos una oración
Y nos fusionamos en un solo cuerpo.

Dejamos las flores sobre la lápida
De mármol negro
Que mañana estarán marchitas
O que el viento arrastrará
Hacia donde quiera.
Decoración efímera
Ante los restos de lo eterno
Entrelazados como la raíces de una sola planta
Bajo la tierra,
Sentimos juntos el infinito dolor,
Más intenso, más profundo,
Más real que ninguna otra sensación
Producida por un libro,
Un viaje a una ciudad.
La vida se inclina humilde
Como un retraso del porvenir.

Este es el dolor supremo
De todos los dolores.
El Amor consuela
Más que ningún verso,
Más que ningún ballet,
Más que ningún cuadro,
Más que ninguna música.
El Amor, mi amor, da fuerzas
Para seguir luchando contra el dolor.
Y, al volver, al bajar otra vez
La empinada pendiente,
Hay una esperanza desconocida
Dentro del corazón.

De su libro, "Trozos de Porcelana"




© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.


martes, 13 de mayo de 2014

TROZOS DE PORCELANA XVIII


XVIII

Vuelvo a sentir la alta fiebre en mis sienes,
Y en el perpetuo escalofrío,
Te veo entre mis brazos,
Agarrándome a tu cintura,
Oliendo el perfume de tus cabellos,
Bebiendo el néctar de tus labios.
Estoy ardiendo
Y parece que la fiebre empieza a bajar.

Siento el amor,
El más puro y sincero,
Trémulo entre mis manos,
Deslizándose débil y sinuoso
Como un reptil entre mis dedos.
La nube que pasa sobre nuestros abrazos,
Unidos como estamos para siempre,
Lleva lejos, lentamente,
El pensamiento del amor
Que se torna penumbroso y aquejado
Cuando llega la noche.

Ahora siento un pavoroso frío,
La fiebre parece que va a volver a subir.
Te desvaneces entre mis brazos,
Se difumina el delicioso olor de tu pelo
Y tus besos saben amargos sólo.
Mientras me doy cuenta
Que pierdo lo que más he amado,
Lo que tanto amé.
Vacío en la lejanía,
Como una estrella radiante y solitaria
En la inmensidad de un cielo estrellado.

La fiebre parece
Que implica todas las cosas.

(Antonio J. del Puig)


Antonio J. del Puig, Página oficial.
Antonio J. del Puig, Official website.

© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

sábado, 12 de abril de 2014

Richard Henry Wilde



      Nació en Dublín, Irlanda el 24 de septiembre de 1789  y murió en Nueva Orleans el 10 de septiembre de 1847 a punto de cumplir los 58 años.


Hijo de Richard Wilde y María Newitt.

     Emigró al joven continente en 1802, estableciéndose en Augusta (Giorgia).
Fue un hombre de negocios y había estudiado leyes en su juventud. Ejerciendo la abogacía en el estado de Augusta. Fue procurador general de la corte superior del condado de Richmond, Georgia, y fiscal general de Georgia, entre 1811 y 1813.

     Entró en política y  en 1814, fue elegido como representarte de los demócratas-republicanos para el 14º Congreso de los Estados Unidos.

     De 1840 a 1843 viajó por Europa. A su vuelta se estableció en New Orleans, donde ejerció de profesor de derecho constitucional en la Universidad de Louisiana.
     
     Estudió a Tasso del que  escribió una autobiografía crítica.
Quiere hacer de los objetos y de sus experiencias el punto angular de su Poesía, excluyendo todo sentimiento.
CIV
Colosal wall and column, arch and dome
Overhanging cliff and cavern, and cascade.
Ruins like those of Egypt, Greece or Rome,
And towers that seem as if by giants made;
Surprassing beauty – overwhelming gloom-
Masses of dazzling light and blinding shade,
All that can awe, delight, overpower, amaze,
Rises for leagues o leagues to our bewildered gaze!

Antonio J. del Puig, traduce por primera vez a la lengua española, este poema en su obra. “ANTOLOGÍA DE LA POESIA DEL SUR DE LOS ESTADOS UNIDOS”.


CIV
¡Muro y columna colosales, arco y cúpula,
Acantilado y caverna, y cascada.
Ruinas como aquellas de Egipto, Grecia o Roma,
Y torres que parecen hechas por gigantes;
Sorprendente belleza – que me saca
De mi Desgracia.
Masas de abrumadora luz que ciega todo
Deslumbramiento,
Toda lo que puede aterrorizar, encantar, dominar,
Sorprender,
Se levanta para fundirse íntimamente

lunes, 21 de mayo de 2012

AFORISMOS 2

Antonio J. del Puig




Confórmate con lo que tienes y cuidalo con agrado. Lo importante es el Ser, no el tener. Si estás de acuerdo con esto, ¿por qué buscas lo contrario?

De su libro, "La Ciudad en Llamas".


Antonio J. del Puig, Página oficial.
Antonio J. del Puig, Official website.


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domingo, 20 de mayo de 2012

AFORISMOS

Antonio J. del Puig

Cuentan que un poco antes de la IIª Guerra Mundial, un avispado hombre de negocios norteamericano compró en Florencia, a elevado precio, una tela de Tiziano para su colección. Supuso que iba a tener problemas en la fornera. Así que contrató a un pintamonas para que pintara sobre el lienzo un horroroso cuadro de arte moderno. Lo llevó a un restaurador de París para que rascara el óleo fresco y recupera el cuadro original. El restaurador así lo hizo, pero no satisfecho con su trabajo, siguió rascando y encontró un retrato de Mussolini.

La moraleja de esta corta historia es que se debe tener cuidado con el Arte. Es como una amante infiel, como una bella hetaira que te pide todo sin estar seguro nunca de si se va a recibir algo a cambio.



De su libro: "La ciudad en llamas"



Antonio J. del Puig, Página oficial

© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.

lunes, 16 de abril de 2012

LAS ÚLTIMAS SOMBRAS

Esta poesía aunque joven en el tiempo, quiero compartirla con todos ustedes por su belleza. Y en memoria de su autor,  Antonio J. del Puig, el cual también se nos ha ido de este mundo, siendo aún joven. Una gran pérdida para el mundo de las letras y para el resto de mortales,  que admiramos sus obras.


LAS ÚLTIMAS SOMBRAS



Apura la última copa,
Amada mía,
Que el alba está a punto de llegar.
Las primeras luces de una nueva
Y terrible mañana
Asoman por el horizonte.
Y, sin embargo,
¡Qué bello está el cielo en este momento!
Luces rojizas iluminan
Unas nubes de formas caprichosas
Sobre un cielo azul claro.
¡Quién pudiera detener este momento
Hasta la eternidad!
¡Ni la más experta tejedora
Captaría sus infinitos matices
Para hacer el tapiz de nuestras vidas!


Apura la última copa,
Amada mía,
Que la mañana y sus rigores
Ya se presienten.
Alejémonos de este mar
Que pronto sólo será un terrible sufrimiento.


Las últimas sombras,
Amada mía,
Debemos ser tú y yo.


De su libro, "La Tarde ensangrentada".

Antonio J. del Puig, Página oficial.
Antonio J. del Puig, Official website.


© Antonio J. del Puig. Todos los derechos reservados. All rights reserved.